¿Qué tan alejado de tu realidad está el estar reunido a la hora de la comida con tu familia?

Todos a la misma hora en el comedor, compartiendo y disfrutando del sabor y olor de la comida. Es el momento dónde puedes pausar tus pendientes para hablar con tu familia, platicar de tu día. Tus buenos y no tan buenos momentos. Reír con la historia de algún recuerdo… ¿te suena como ciencia ficción?.

 

Comer en familia

Más que una tradición que se transmite de generación en generación, es una gran oportunidad para dedicarle un tiempo de calidad a tus padres, hermanos, abuelos y amigos. No sólo interactuar para pasarse la sal, pero estar 100% presente en el momento (como debería ser con cada cosa que hacemos) es algo que hoy en día parece imposible o muy a la antigüita. Hoy, como un cubierto más tenemos el celular a un lado, llegamos tan cansados que no nos damos el tiempo que se requiere para disfrutar conscientemente la comida. Ahora queremos comer rápido para tener unos minutos y descansar. Olvidamos que este tiempo es ideal para compartir un pedazo de nuestra vida, se pierde el opinar, reconectar… la comunicación ya no forma parte del menú.

 

Pasar un rato en familia a la hora de la comida..

Tiene increíbles beneficios, además de formarse un lazo de unión, está comprobado que gracias a la comunicación que se entabla (si se trabaja en ella, y olvidamos los celulares por un momento) hay menores probabilidades de caer en el abuso de sustancias nocivas, depresión, embarazos adolescentes nResultado de imagen para comer en familia mexicanao deseados y aparte, hay un aumento en la autoestima.

 

Cuando hablo de nutrición, no sólo me refiero a la que se obtiene de la comida. Todo lo que hacemos nos nutre. Aquello que sentimos, compartimos y pensamos forma parte de nuestra nutrición, ya sea positiva o negativa, sin embargo, la familia es un nutriente fundamental en nuestras vidas. Nos ayuda a balancearnos y no olvidar nuestro lado más humano y profundo.

 

Si tú eres el único wellnie en tu comedor, intenta contagiarlos. Cuéntales de los beneficios que has sentido. Cuéntales de algún artículo que te haya interesado. Introduce una nueva receta. Reta a la familia a hacer pequeños cambios saludables a la hora de comer, tales como dejar de ver la televisión o celular, limitar la sal, tomar agua natural en lugar de agua endulzada, etc.

 

Hasta la próxima wellnie, te invito a estar 100% consciente en la próxima comida, nota la diferencia, disfruta tu familia, saborea los alimentos… y ¡buen provecho!